mochila perfecta

Mochila perfecta: guía práctica para crearla

Seamos realistas: cada kilo de más que lleves durante tu viaje es un kilo que tendrás que arrastrar cada día a todas partes, un kilo del que te acordarás en todo momento en que lleves tu mochila a cuestas, un kilo que te hará la vida más difícil y tu viaje más cansado. Saber como crear la mochila perfecta es muy sencillo, pero requiere muchos viajes a tus espaldas para aprenderlo… salvo que alguien te lo cuente, claro 🙂

 

¿Cuántos kilos debe pesar la mochila perfecta?

Muy sencillo: ¿Cuánto pesas? Yo me tapo los oídos, no te preocupes, no quiero cotillear. Bien, esta cantidad divídela entre 10 y obtendrás el peso ideal para tu mochila. Y es que como seres humanos estamos diseñados para cargar de forma natural y sin sufrir con un peso que sea un 10% del nuestro. Así pues, si pesas 60kg, divides entre 10, y el resultado son 6kg de carga que puede pesar tu mochila.

¿Es esto una ciencia exacta? No, claro que no, pero es una buena referencia y bastante razonable. Únicamente en casos de haber entrenado mucho o en casos de obesidad importante esta referencia puede fallar.

¿Quiere decir esto que no puedes llevar más equipaje que esta cantidad? No, en absoluto, puedes llevar mucho más. El problema es que lo vas a sufrir. Poder, puedes. ¿Pero a qué precio? Dolores de espalda, agotamiento, problemas musculares, o simplemente no poder disfrutar al máximo de tu viaje cada vez que tienes que moverte.

 

La mochila perfecta empieza por… ¡la mochila!

Al igual que pasa con muchos artículos hoy en día, hay una cierta tendencia a saturar las mochilas con montones de cosas inútiles, o muy útiles y muy pesadas. Si tu mochila perfecta debe pesar 6kg… ¡no es buena idea que vacía ya pese 2 y medio! Es muy importante elegir una mochila con un peso igual o inferior a 1kg, aunque no sea la más increíble de la tienda. El peso es el factor más importante, aunque es recomendable también que mires también por un mínimo de comodidad y buena repartición de la carga entre cadera y hombros.

Normalmente para viajes se ofrecen mochilas de 50, 60, 70 y 80 litros incluso. Como te contaré más abajo, mi último viaje de 2 meses y con todo tipo de climas lo hice con una de 25 litros, donde cupo todo lo que describiré posteriormente, así que te recomiendo pensártelo 2 veces antes de picar ante las mochilas gigantes y caras. 25 quizás sea algo justo, pero con una de 30 o 40 litros seguramente tendrás de sobras.

Existen buenos productos en el mercado, a un precio razonable, que combinan resistencia y peso ligero. Frecuentemente en la sección de trekking o escalada de tiendas especializadas podrás encontrar mochilas que se adapten a ti. Otro consejo es que tu mochila no sea excesivamente rígida ni alta, por 2 motivos:

Primero, incluso cuando pretendes llevarla como equipaje de mano, algunas aerolíneas pueden forzarte a embarcarla por falta de espacio si la ven grande y voluminosa, dejándote expuesto a posible pérdida de equipaje y a daños.

Por otro lado, cuánto más alta sea la mochila más arriba estará el centro de gravedad. Cuanto más alto esté, más difícil será caminar para ti. Sentirás que se mueve, que es inestable, y notarás mayor peso al inclinarte en cualquier dirección.

 

El equipaje esencial para tu mochila perfecta

Aquí viene la complejo. A lo largo de los años he tenido que reconocer que en cuanto a contenidos de la mochila más vale calidad que cantidad, y más vale utilidad que glamour. Así pues, vamos a crear una mochila útil con contenidos de calidad. Otra conclusión es que entre 7 y 365 días de viaje no existen diferencias en la mochila. La mochila ideal siempre es idéntica sea cual sea la duración del viaje, salvo por las diferencias en el clima del país de destino.

Lo primero, no ir por ahí con las vergüenzas al aire. De ropa interior necesitarás 4 unidades, lo que te da para una semana sin lavar. En el caso de hombres, mejor slip que boxer, pues pesan menos y provocan menos rozaduras. En caso de mujer, algo cómodo, fino, que no se meta por donde no tiene que meterse, y listos. Respecto a los calcetines, que sean altos y cómodos, sin costuras, preparados para trekking aunque no tengas que hacerlo.

Lo segundo es la capa base. La capa base no solo es la capa de ropa en contacto con tu piel que te protege del frío y de los elementos, sino también la capa de emergencia donde va todo lo necesario e importante de tu viaje (pasaporte, dinero, etc). Olvídate de bolsos, cinturones con bolsillos y otras cosas. Tu seguridad puede depender de ello, y por lo tanto son cosas que deben formar parte de tu capa base, la que nunca te quitarás salvo para dormir.

Para la parte inferior, esto significa 2 pares de pantalones de trekking ligeros, largos, a ser posible delgados, de secado rápido y transpirables. Y muy importante: con bolsillos abundantes. Decathlon tiene unos cuantos de ellos y otras tiendas más especializadas y caras también. Llévate también unas mallas de lana de merino, que es muy transpirable y cálida, pues en climas fríos te las pondrás debajo y en cualquier otra circunstancia las usarás de pantalón de pijama.

Para la parte superior, necesitarás 2 camisetas de polipropileno de manga larga. North Face es de las pocas tiendas que vende con este material, de origen militar, ideal en cuanto a protección frente al frío y, sobre todo, transpiración. La transpiración es la clave, pues si no sudas, no pasarás frío, y el polipropileno le da mil vueltas al algodón en este sentido. Transpira más, sudarás menos, olerás menos, es más cálida, pesa menos y se seca más rápido. Podrás estar entre 10 y 25 grados con esta camiseta sin sufrir, lo que te permitirá no estar poniendo y quitando capas todo el día.

Finalmente, necesitarás al menos una camiseta normal, que puede ser de algodón o de algún material sintético para hacer deporte, que usarás o bien en climas calurosos o bien como pijama en climas algo más fríos.

 

Equipaje adicional a añadir a tu mochila

Si vas a climas templados o calurosos, lo único extra que deberías añadir son unas chanclas que ocupen muy poco espacio y un impermeable por si llueve. Por supuesto, llévate bañador/bikini si tienes pensado meterte en el agua…

Si vas a climas fríos, deberías añadir una o dos capas de forro polar a tu equipaje, mejor 2 intermedias que una muy gruesa, pues usar múltiples capas ayuda más. Deberías añadir también guantes a tu mochila ideal, preferiblemente unos muy delgados y transpirables y otros más protectores para poner encima, evitando así sudar. Un gorro para el frío y/o pasamontañas también te vendrán muy bien.

En algunos lugares como el Himalaya o el Tien Shan las mantas a veces escasean, con lo que puede resultar recomendable llevar también saco de dormir. Lo ideal: gástate 100 Euros y consigue un buen saco, de aproximadamente 1Kg de peso, duradero, de pluma, con una temperatura de confort alrededor de 0 grados centígrados. Con esto podrás dormir en casi cualquier parte sin sufrir ni por frío ni por calor, y te protegerás de los parásitos que a veces habitan en camas poco higiénicas.

El calzado principal no irá nunca en la mochila, siempre puesto en tus pies, pues las chanclas las usarás solo para interiores, exteriores del lugar donde te alojas, para ducharte, etc, nunca cuando estés explorando, desplazándote o de travesía. Si tu viaje es mayoritáriamente de ciudad, llévate unas bambas cómodas. Si en general vas a estar en la montaña, lleva puestas las botas de montaña. Y si es una mezcla, lo mejor serán unas zapatillas de trekking con una buena suela y amortiguadas, se adaptarán bien a ambos entornos.

 

Los complementos y material de emergencia

Solo quedarán por añadir a tu mochila perfecta los complementos: gorra para el sol, gafas de sol, cepillo de dientes en miniatura (los de los aviones van muy bien), pequeño cortauñas si tu viaje es largo, cuchilla para afeitarte (barba o sobaco, según el caso), funda impermeable para la mochila (aunque si coges chubasquero grande no te hará falta), crema para el sol y algún detalle más según tus necesidades personales. Por favor, el maquillaje, desodorante y colonias que se queden en casa salvo que tu viaje sea para ir de fiesta por las noches.

Añade a ello algunas medicinas corrientes como paracetamol, ibuprofeno y cualquier medicamento que suelas tomar cuando te encuentras mal o para cualquier condición médica concreta que tengas, además de tiritas, una venda pequeñita y un pote pequeño de agua oxigenada o alcohol.

Finalmente, si tu viaje tiene tintes aventureros, te recomiendo llevar siempre una manta térmica (sí, estas plateadas que brillan cuando rescatan a alguien en una película), un pequeño envase con cerillas antihumedad y pastillas potabilizadoras. Con esto, en el peor de los casos, evitarás morir de hambre, de frío y de sed, siempre y cuando puedas encontrar una fuente de agua.

 

¡Y a cerrar la mochila!

En mi último viaje de 2 meses visitando India y el Himalaya de Nepal me llevé la mochila perfecta con el equipaje al completo que acabo de describir, pues el viaje transcurría entre los 42 grados de temperatura en Delhi a finales de Abril y los -10 grados en el Campo Base del Annapurna en Marzo. Conseguí que me cupiera todo en una mochila de 25 litros, teóricamente pensada para excursiones de un día. Pesó 6.5kg, lo que es bastante razonable para mis 61kg de peso, así que pude viajar olvidándome de ella.

¿Cómo meterlo todo sin rebentar la mochila? Pues con delicadeza y con amplios conocimientos de juegos como el Tetris y sus versiones similares. Cuando metes algo en tu mochila, suelen sobrar muchos espacios en los laterales de este ‘algo’ que has metido. Aprovecha estos espacios para los ítems menores. Con esto y algo de práctica verás que no cuesta nada. Y ya puestos, ¿qué te parece dejar arriba lo que seguro vas a sacar cada noche y abajo y en los bolsillos todo lo demás? Cuando empaquetas cada 2 días, te aseguro que ayuda mucho…

Y si necesitas más ayuda y consejos para crear tu mochila perfecta, estoy a tu disposición desde el servicio de asesoría de tripperzone

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